El otro día tuve una conversación en Twitter con Antonio Manzanera (@manzanerame // http://www.finanzasparaemprendedores.es/) a raíz de este artículo: “Twitter para emprendedores”.

En el artículo, él comenta que Twitter no es efectivo para los emprendedores y las empresas porque hay un exceso de información, y quien intenta “escuchar”, acaba escuchando a demasiada gente, y es imposible o muy difícil que se pueda transformar en cliente.

En este sentido, twitter y las ventas comunes son más parecidos de lo que parecen.

En primer lugar, cuando vendes, lo primero que tienes que saber, lo que es básico, en lo que gira todo tu trabajo, es la marca. En todo momento debes saber los puntos fuertes de tu marca, para realzarlos, y los puntos débiles, para saber evitarlos sin que se note y saberlos tratar con cuidado y conocimiento cuando es necesario.

En Twitter pasa algo parecido, tu producto se llama contenido y la marca es tu nombre. Si no tienes contenido, no conseguirás que nadie te escuche, y quien lo haga, no se fijará: si no dices nada, ¿para qué escucharte? Es vital que tus tweets tengan contenido, y sirvan para que se pueda entender qué es lo que hace tu marca, y que vean que tu marca sabe de qué habla.

Posteriormente, en ventas, tienes que tener tus técnicas de venta. Tienes que tener recursos, saber cómo contactar con el cliente, cómo romper el hielo, conectar con él, hacerle llegar bien tu mensaje, comunicarle correctamente tu mensaje, que lo entienda y conseguir crearle una necesidad, o que sepa qué necesidad que le pueda surgir tú puedes cubrirle.

Con Twitter cambia muy poco: tienes que tener en cuenta la forma que utilizas de transmitir tu mensaje. Cómo redactas, qué imágenes adjuntas, si haces o no comentarios que no tienen que ver con tu marca… TODO lo que digas es lo que hará que seas escuchado o no.

El tercer punto de las ventas es conseguir tener una cartera de clientes. Es la que hará que constantemente tengas pedidos y que “la rueda no pare“. Que haya un flujo incesante de negocio y que, si no lo hay, lo puedas conseguir generar. Cuanto menor sea esta cartera de negocios, mayor será el riesgo de tener que hacer “parones” por falta de trabajo.

En Twitter pasa algo muy parecido. Necesitas tener una red de contactos o más amplia posible, pero siempre tiene que ser coherente y recíproca. Es decir, si tú sigues a 500 personas pero sólo tienes 10 seguidores, a priori, serás un twitero oyente, no alguien que aporta valor a su red de contactos. Sería mucho más equilibrado seguir a 50 personas y tener 15 seguidores. Trabajarlos, y a través de este trabajo ir generando contactos y conversaciones, es de aquí de donde obtendrás seguidores de calidad y de donde conseguirás contactos útiles.

El cuarto y último punto de diferencia son las visitas que se realizan como comercial sin que haya un pedido en curso. Si no visitas periódicamente a tu cliente para informarle de nuevos productos, saludarlo, charlar 5′ de la situación del negocio, de qué tipo de proyectos, ventas, negocios… está realizando, es posible que no puedas descubrir necesidades de tu cliente y no las puedas cubrir, o que el cliente se olvide de ti y acuda a otro proveedor.

En Twitter ésto se traduce en la periodicidad de tus tweets. Si sólo aportas contenido una vez cada 15 días, cuando te lean, no se acordarán de ti. No serán conscientes de que eres una persona que aporta valor y que realmente les puede ser útil leer el artículo del que hablas, el vídeo que comentas o reflexionar sobre la idea que aportas. Es básico generar contenido siempre y estar presente SIN SATURAR (tampoco es positivo llenar el timeline de tus seguidores con información, o acabarán dejando de seguirte por hacer spam).

El último punto es común: persistir, persistir y persistir. Si eres constante, haces bien el trabajo, generas contenido, creas conversaciones y aportas conocimiento y ventajas a tus seguidores, éstos hablarán bien de ti. Si al principio tienes poca repercusión, es normal: tienes pocos oyentes, pero si tienes 1 follower que te hace un #FF, conseguirás tener 3 o 4 más. Si estos 3 o 4 te hacen otro #FF, tendrás 10 o 15 seguidores y así sucesivamente. Hay que tener paciencia, ser conscientes del trabajo que hacemos, mejorarlo constantemente y no desfallecer. Twitter es una carrera de fondo. Nadie empieza su negocio con una cartera de 150 clientes.

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